I Wanna be a Blogstar

viernes, mayo 26, 2006

Otra vez no





Sí, otra vez parece que sí. Es que realmente no sé como desaserme de ella, cuando pienso que se alejó completamente de mí, el día menos pensado vuelve, cuando pienso que por fín la vencí me doy cuenta que no es así. Cuando me giro al pasado para aprender de ella, me río de que desapareció pero en realidad no lo ha hecho. Todos saben de quien hablo, todos la conocen y la han sentido, sino es asi se las vuelvo a presentar, se llama "Angustia", pero le dicen de muchas otras formas.

Es inevitable, en el momento menos apropiado aparece y no sé como desaserme de ella, el sentimiento de agobio y desesperación se tornan constantes, cansador hasta espelusnante. Pues sí, da miedo y mucho. Aunque en varias oportunidades la he vencido, cada
vez que decide retomar el fín de poseerme, no la dejo; se construye una lucha en mi interior que terminan destruyendome por completo, luego tomo un respiro para así, continuar con la batalla.

Lo logré, la vencí otra vez, no se cuanto durará esta estabilidad temporal. Pues ahora se apodera de mi la Ojeroza, la desgraciada y anciana Ojeroza. La que evidencia mi insomnio constante, la que les cuenta a todos que a veces ando desgraciada, la que revela al mundo que ando desganada y que este tiempo no ha sido de lo mejores.. La razón? ni ella la sabe.





En una ocasión ésta me comentó que para todos es bien sabido que la finalidad del hombre es ser feliz, pero ella creía que si la finalidad fuera lo opuesto sería mucho más fácil de alcanzar. En su primera instancia lo encontré absurdo, errado y pesimista. Pero con el tiempo, puede que tenga razón. Y me arrepentiré por no haberla escuchado a tiempo, asimismo haber llegado a ese fin mucho antes.

Con el tiempo las artimañas de la Angustia y la Ojeroza no son suficientes, se dan cuenta que no bastan para vencer un corazón fuerte. Pero si saben que lo hacen hacen temblar, como si sintiese la amenaza de su fín, pues allí, donde nacen ellas muere el yo, sombrío, déspota. Y cuando menos lo espero aparece sin invitación la Tristeza, que sin usar artimañas como las otras dos, se apodera de mí poco a poco, dejando que las otras intruzas me posean por completo.